Capellanía

CAPELLAN-640x260

Filosofía

La obra del capellán adventista del séptimo día y la misión de la iglesia, es una sola: restaurar a la destrozada humanidad hasta su plenitud, tanto en la vida presente como por la eternidad. Dios creó a la humanidad plena y completa, con un mosaico de características en el ámbito espiritual, mental, físico y social que reflejaban al Creador. El impacto del pecado destruyó mayormente ese estado original, lanzando a la raza humana a la crisis y a la bancarrota y creando la necesidad de una restauración. Jesús vino para atender esta necesidad a través de un ministerio de restauración a ese estado de plenitud, según se declara en el Evangelio de Juan: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

La naturaleza de ese ministerio de restauración se amplía en El Ministerio de Curación:

Sólo el método de Cristo será el que dará éxito para llegar a la gente. El Salvador trataba con los hombres como quien deseaba hacerles bien: les mostraba simpatía, atendía a sus necesidades y se ganaba su confianza. Entonces les decía: ‘Seguidme’” (El Ministerio de Curación, p. 102).

Cristo le encomendó a su iglesia la continuación de su ministerio encarnado de restauración, haciendo provisión para un enfoque multiforme que pudiera responder a personas en crisis, en formas relevantes a sus necesidades percibidas y entornos individuales. Un elemento dinámico de este ministerio de la iglesia es la obra de los capellanes adventistas. Como ministros con credencial de la iglesia, trabajan en favor de personas en significativos momentos críticos de su vida, cuidando de ellos y restaurándolos como lo hizo Cristo. Al laborar en localidades tan diversas, tales como instituciones correccionales, instituciones de salud, instalaciones militares, escuelas, negocios, industrias y otros lugares, son a menudo la presencia de la iglesia en lugares donde ésta no habría tenido acceso para brindar ningún ministerio.

Funciones y objetivos

El Ministerio de Capellanía Adventista (MCA) fue establecido como departamento de la División Interamericana (DIA) para facilitar y desarrollar el ministerio especializado de capellanía para la iglesia. El Departamento de MCA se desempeña en cuatro principales áreas funcionales de responsabilidad en la DIA: (1) Representación de los asuntos e intereses del MCA, (2) Certificación y aprobaciones eclesiásticas, (3) Apoyo para los capellanes adventistas y (4) Programas de entrenamiento, concilios consultivos y fuerzas de tarea conjunta.

Requisitos de la certificación eclesiástica – Los solicitantes deben ser miembros en regla de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. El nivel mínimo de entrenamiento profesional es un título universitario en Teología, Religión o Cuidado Pastoral. Los solicitantes deben contar al menos con dos años de experiencia pastoral (después de graduados) o equivalencia bien probada, según lo determine la Junta MCA. Tal experiencia implica que los solicitantes poseen además credenciales ministeriales actuales (credenciales para ministros ordenados –credencial comisionados al ministerio – licencias ministeriales, licencia comisionado al ministerio) expedidas por una asociación. Las credenciales ministeriales son la forma como la iglesia reconoce y reafirma la validez del llamado al ministerio. Los siguientes son los requisitos mínimos para los diferentes tipos de capellanía. Las excepciones las determina caso por caso la Junta MCA DIA, cuya decisión es final.

Nota:A fin de calificar, debe haberse obtenido la educación en colegios, universidades y seminarios acreditados según las normas de MCA.

1. Capellán de plantel educativo: Para capellanes que procuran acreditación en ministerios de capellanía en planteles educativos. La prescripción de entrenamiento especializado requiere una Maestría en Educación Religiosa, con énfasis en elaboración de currículo y Psicología del Desarrollo.

2. Capellán de comunidad: Ministro religioso que como una extensión de sus deberes pastorales regulares, presta sus servicios como capellán en programas organizados de la comunidad, tales como respuesta en casos de desastre, incendios y labores de rescate, agencias policiales, generalmente en función de capellán voluntario.

3. Capellán de correccional: Un título universitario en Teología, Religión o Cuidado Pastoral constituye el nivel mínimo de entrenamiento profesional.

4. Capellán de cuidados de salud: Un título universitario en Teología, Religión o Cuidado Pastoral constituye el nivel mínimo de entrenamiento profesional. Un mínimo de dos unidades de Educación Pastoral Clínica para el nivel de asociado y cuatro unidades de Educación Pastoral Clínica (CPE) hacia la acreditación de capellán.

5. Capellán militar. Un título universitario en Teología, Religión o Cuidado Pastoral constituye el nivel mínimo de entrenamiento profesional, y el entrenamiento nacional prescrito para capellanes, de acuerdo a los requerimientos establecidos por el país en donde el capellán procura empleo.

Archivos